18 enero 2012

El GRAN ORIENTE de FRANCIA en ASTURIAS (1ª Entrega)

 En el año 2004 escribí un libro sobre las logias francesas en Gijón,las cuales datan de 1850, y que tuvieron en general un final triste.

Este  libro abría por otra parte un nuevo ciclo con la creación de una nueva logia del GODF en Asturias, de la cual formé parte como co-fundador, y cuyo devenir y futuro está por escribir: La Logia Rosario de Acuña

Dicho libro está hoy prácticamente agotado, motivo por el cual hoy lo pongo a disposición de todos los lectores y en  base a varias entregas,(una cada 15 días)  inaugurando esta nueva andadura del 2012, 

Este libro fue fruto de ese interés por conocer quienes fueron nuestros ancestros, y cuales fueron los hechos para que esa masonería no pudiera pervivir en el tiempo, mientras otros se preocupaban más de lo estético, de los colorines, (aun no estaba tan de moda la masonería relacional) y seguramente que este texto no tendrá bellas palabras de presentación y de introducción de alguien ajeno a la autoria,  no importa lo que cuenta es que ustedes los lectores tienen a disposición esta obra.

Mientras unos construían a imagen y semejanza sus proyectos... otros en cambio nos dedicábamos en cuerpo y alma a recuperar para todos nosotros , (los masones) y también para la ciudad de Gijón, la  historia  del quehacer de unos Hermanos que se revestían para su trabajos de guantes y mandil, pero también se recuperaban  los archivos de  la Biblioteca Nacional de París sitos en tal ciudad para ponerlos a disposición de la Ciudad de Gijón,  Hoy están depositados en la Torre del Reloj de Gijón, donde a buen seguro tambien iran todos mis archivos y libros sobre masonería

La historia de este libro es también paradójica, pues fue una labor personal e individual y para su edición se quiso poner en marcha una Asociación de Amigos de la Logia Rosario de Acuña, con la idea de editar más trabajos de este tipo, pero al final solo un par de Hermanos pusimos los dineros, y Asturservicios la Productora como empresa  todo su saber y entender a la hora de abordar la edición de  este libro, que fue entregado como obsequio de la logia a todos los participantes en la ceremonia de Levantamiento de Columnas de la logia Rosario de Acuña, esos fueron  los ejemplares que adquirió la logia, el restos se fue regalando y entregando a quien lo rquería aunque eso fuese contra los peculios particulares; algún resto se fue vendiendo en librerías...Realmente nunca este proyecto la logia nunca lo tomó como propio, muy español, por otra parte....Digamos que nos estaba en el guión.

No sé el número exacto de ejemplares editados, pero fue importante, aunque el indice  de lectura entre propios y extraños, no lo tengo claro, pero sí tengo claro que  el libro ha servido como  referencia para otros historiadores no masone cuando se hace la historiografía de la ciudad de Gijón, como así lo demuestran las citas en otros trabajos de historia, que son varios y variados.

El libro lleva una introducción pero me van a permitir que de momento que no la presente, ya que no aporta nada.

Aquí les dejo  con el texto

VG

Introducción.-

En esta primavera del 2004, se cumple el 154 aniversario del “levantamiento de columnas” de la primera logia masónica en nuestra ciudad, la cual trabajará bajo los auspicios del Gran Oriente de Francia.

Aún cuando no había una potencia masónica nacional regularmente constituida, sabemos de algunos asturianos, concretamente gijoneses, que ya desde antaño trabajaban de forma individualizada en talleres bonapartistas, como fue el caso de los hermanos Cinfuentes, que lo hacían en el Madrid de los Austrias, en el seno de la logia Beneficiencia Josefina.

Así mismo, encontramos a otros miembros de la francmasonería naturales de la región debidamente documentados como tales francmasones: Rafael del Riego[1], Jerónimo Courder, o Rubín de Celis. Aunque habrá que preguntarse que hay de verdad y de bulo, o de torpeza investigativa, o simplemente de sentido pérfido en la adjudicación de condición masónica de los viejos liberales asturianos como Canga Argüelles, Agustín Argüelles “El Divino” o Campomanes.

También habrá que preguntarse cuál fue su siembra masónica, ¿Sí es que en realidad la hubo?

A tenor de los trabajos de investigación que se llevan a cabo, esa herencia debió ser escasa, por no decir nula, pues sí la hubo debió morir con ellos, pues no reconocemos su herencia masónica en papel alguno, salvo en los Papeles de Palacio de Fernando VII, o en algunos tras tabalillos de viejos pergaminos con más esencia liberal que de condición masónica, aunque también es cierto que hubo un tiempo en que todo fue confundido y mezclado, cuestión muy pródigamente utilizada por aquellos que andaban confabulando con aquello del contubernio judeo-masónico, que con el tiempo se le fueron añadiendo más calificativos hasta conformar la teoría complotista que tanto utilizó el régimen franquista.

Tampoco en el seno de la sociedad gijonesa de aquellos primeros albores del siglo XIX, cuando arrancaba la primera industrialización gijonesa con fábricas de cigarros, y otras empresas manufactureras, en aquel Gijón que se iba perfilando como una auténtica ciudad industrial, con apenas unos 20.000 habitantes, y unos mil electores, encontramos esa resonancia masónica en los hijos de la ciudad, gijoneses de rancio abolengo burgués, a los cuales no parece que les dé por revestirse del “ ribeteado mandil masónico”.

Serán los tinglados industriales que se van formando en la ciudad a mediados de siglo, en torno a industrias como el vidrio con fábricas como la Begoñesa, o la Hultón, o aquellas otras dedicadas a la loza, las que atraigan hasta esta ciudad, a familias de oficiales vidrieros y loceros de origen belga, suizo, y francés que junto con otros emigrantes peninsulares, y andando el tiempo, formarán parte de la sociedad gijonesa, llegando en algunos casos a tener una gran influencia social como los Bonnet, Crinner, Vinck, o Bastide, etc. Algunos de estos hombres serán atraídos por el magnetismo que desprendía la masonería.

Así es como en el año 1850, un puñado de hombres puso en marcha la primera semilla masónica en la ciudad de Gijón, levantando un taller con el título distintivo de Los Amigos de la Naturaleza y Humanidad.

Este núcleo de francmasones trabajaran bajo los auspicios de una potencia masónica liberal y adogmática como el Gran Oriente de Francia, a la cual acuden los “alma mater” de esta primigenia masonería: Joaquín Cabrera, Jesús de Gracia y José Victory, que van a ser secundados por 13 operarios del vidrio, fundando en 1850 la primera logia que se tiene fielmente documentada como tal.

Esos mismos documentos vienen a deshacer un bulo y es que siempre se ha creído que la masonería como sociedad secreta atentaba contra el “Trono y el Altar”, pues bien en la documentación que hoy poseemos de esta actividad masónica que se da en Gijón, y que recientemente ha sido adquirida por el Ayuntamiento de Gijón a la Biblioteca Nacional de Francia, podemos comprobar que los masones de aquel momento eran exquisitamente respetuosos con el establisment político y religioso.

Esta posición de respeto no significa que no tuvieran, como vulgarmente se dice, la mosca detrás de la oreja, tal como se nos muestra en los discursos de instalación de la logia:
“Si bien nuestra desgracia nación no goza de las granarías que otras más afortunadas en donde nuestra institución puede con toda la libertad ejercer sus actos tan filantrópicos y humanitarios que son la base sobre la que está fundad, al menos nos dispensa la seguridad de que no nos perseguirán, toda vez que nosotros no faltemos a nuestros deberes y sanos principios[2].

Los aires que corrían en el año de 1853 no eran benignos para la masonería española, que empezará a sufrir persecuciones siendo acusados sus miembros del delito de pertenencia a las sociedades secretas, entre las cuales se catalogaba a la francmasonería. Lo que constituyó todo un descalabro en las filas de las logias que en aquellos momentos trabajaban en el territorio español, incluida la pequeña logia gijonesa del Gran Oriente de Francia.

La actividad masónica no retornará hasta 1871, cuando de nuevo una pléyade de masones de carácter más autóctono, e incardinados en las labores del ejercicio político de carácter democrático, y empeñados en transformar el arcaico estado monárquico en una Republica (1873), se empeñan en hacer brillar el viejo testigo que había iniciado José Victory allá por el año de 1850.

Hoy, menos de dos siglos después, asistimos a un nuevo asentamiento del Gran Oriente de Francia (GOdF) de la mano de un nuevo taller masónico que asienta sus trabajos en los valles de Gijón, y que toma como título distintivo el nombre de una notable figura de la masonería y el librepensamiento: Rosario de Acuña, mujer de gran transcendencia para nuestra ciudad y que hoy constituye todo un símbolo tanto para ciudad, como para los propios masones. En este sentido hemos de señalar que el factor del librepensamiento configura una forma de ser, de estar y de entender la masonería, como una concepción alejada de los cánones tradicionales anglosajones más apegados al carácter más conservador del andorsianismo en el cual prima el ternario de Dios, Patria y Rey.

Como veremos más adelante, el Gran Oriente de Francia, (GOdF), marca, tanto en la actualidad como ya lo hizo en épocas anteriores, una diferencia esencial al declarar la libertad absoluta de conciencia como condición para ser parte o miembro de sus logias.

El ya mencionado hallazgo parisino de los expedientes de las primeras logias asturianas adscritas al GOdF, o que tuvieron algún tipo de contacto con esta Obediencia, es fruto de un acuerdo dentro de las grandes Logias y Orientes de Francia para que la documentación masónica hasta el año 1875 pasara a formar parte de los fondos de manuscritos nacionales custodiados en la Biblioteca Nacional de Francia (BNP), mientras que la documentación de las fechas posteriores es custodiada por cada una de las Obediencias que la genera.

Es una situación muy diferente a lo sucedido en España, donde la actividad represora que el franquismo llevó a cabo, aglutinó todo el documental masónico que fue incautando en diversas localidades en Salamanca, dándose el caso de que la mayor parte de la logia que se expone en el actual Archivo de la Guerra Civil de Salamanca corresponde a utensilios y mobiliario de logia gijonesa Jovellanos nº 1, ubicada en Gijón, concretamente en la calle de La Playa. Taller masónico que desarrolló sus actividades desde 1912 a 1936, y conviviendo en tal sede con la Gran Logia Regional del Noroeste.

Decir al respecto del material documental microfilmado, que se ha traído y depositado en el Archivo Municipal de Gijón, que estos expedientes de las logias gijonesas están a su vez mezclados con otros proyectos masónicos habidos en la América del siglo XIX.

Esta es la historia que hoy deseo contarles. Espero que ustedes puedan reconocer en ella la valentía de unos hombres y las esencias de una ciudad liberal como Gijón, que los supo acoger, y como no, el espíritu de todo un pueblo que los arropó dando origen a una mayor presencia durante el siglo XX y siglo XXI.

Dar gracias a los distintos archiveros, a los amigos estudiosos y expertos en masonería, y como no a los Hermanos de Fraternidad, que alentaron y ayudaron a que esta historia haya llegado hasta sus manos.

Víctor Guerra García
 
LA PRIMIGENIA MASONERÍA.

LOS PIONEROS Y SU CONTEXTO.
Podríamos aventurar que la masonería, de una u otra forma, siempre ha estado presente en Asturias, al menos desde los comienzos del siglo XVIII. Tal vez esa presencia no tenía una forma orgánica como logia o Capítulo, sino que su representación en la región se debía más bien al fruto o interés de muy distintas personalidades que de forma individual fueron atraídas por la Orden de los Tres puntos, o los también llamados Hijos de la Luz[3].

Aún cuando lo más plausible, es que fuera la ciudad Oviedo la más proclive para albergar la presencia de distinguidos masones dado su carácter como urbe universitaria y sede de las instituciones políticas y por tanto reunía las circunstancias ideales para que en su seno hubiera todo un desarrollo masónico, no por ello es menos cierto, que hay pocas referencias documentales con respecto a la presencia de masones en Oviedo, como bien ha explicado Victoria Hidalgo[4], en su trabajo sobre la masonería del XIX.

Según dicha historiadora tan sólo tendríamos en esa época como masón a Manuel de la Pezuela[5], que actuaría a modo introductor de la masonería en Asturias, y por tanto y al tenor de algunas noticias podríamos situar esa primera logia en la calle de la Vega nº 5 de Oviedo. Aunque tal dato es para tomarlo con cierta prevención tal como nos advierte la investigadora ovetense:

“Y decimos supuesta porque no citando, cono no citan los referidos autores, las fuentes en que se basan, desconocemos hasta que punto puede ser considerado don Manuel de la Pezuela fundador de logia alguna y si tan siquiera, llegó ésta a ser formalmente constituida, dado que, además, carecemos de cualquier otra referencia sobre sus actividades, miembros que la compusiesen, denominación, obediencia a que estuviese afiliada o momento y razones de su desaparición[6].

La masonería ovetense, no estos escarceos, sino la que se da más adelante y al unísono en otras poblaciones astures, no será muy diferente a la del resto de España, cuya historia va a comenzar a partir de la Revolución de 1868, tal y como nos expone el profesor y masonólogo Luis P. Martín:

Antes de este acontecimiento, era la prehistoria, es decir, fuentes mínimas, una estructura interna indefinida e ineficiente y un a implantación nacional muy localizada e insuficiente. Las consecuencias provocadas por la “Gloriosa”, fueron el origen de un movimiento masónico sin relación con el anterior, pero también será el origen de una renovación de todo lo que concierne a la Orden: aparición masiva de una nueva clase social en su seno, una nueva visión de lo político en las logias[7].

En cuanto a Gijón, podemos afirmar que esa presencia de los Hijos de la Viuda, viene dada por el temperamento y organización social de la ciudad que viene presidido por el hecho de ser punto de confluencia marítima e industrial, lo que facilita el encuentro de gentes y culturas diversas, dando lugar a una peculiar mezcolanza socio-cultural que siempre se ha manifestado en una marcada tendencia en la ciudad por la defensa de su carácter liberal y abierto, como ha sucedido con otros puertos de mar.

El conglomerado político e industrial del siglo XIX, también cooperó a que se produjera el fermento ideal que hizo factible el levantamiento, por primera vez en la ciudad, de columnas masónicas[8], constituyéndose Gijón como el primer lugar de la región donde la masonería asentaría sus trabajos.

Debemos apuntar que mucho antes de que se estableciesen dichos talleres masónicos[9], bien en forma de Capítulos, Logias[10], los asturianos y en concreto algunos gijoneses fundamentalmente aquellos que habitaban otras latitudes, ya se habían sentido atraídos por los llamados Hijos de la Viuda[11].

Las primeras noticias que se tienen de gijoneses adscritos a la sociabilidad masónica, van a estar vinculadas fundamentalmente con una práctica masónica que podríamos calificar como “individualizada”. La figura que más parece destacar de esta primigenia masonería, es la del gijonés Evaristo San Miguel, que dentro de la iconografía masónica española suele desempeñar el papel de Gran Maestre.

Evaristo nace en Gijón el 26 de octubre de 1785. Toda su vida va estar vinculada a la profesión militar, interviniendo como tal en la Guerra de Independencia, en la que los franceses le hacen prisionero. Esta estancia en Francia le va poner en contacto directo con las ideas liberales y las ideas masónicas, que a su vez fueron y sirvieron de refugio de la conspiración liberal, cuestión ésta que también se comentará acerca de la vida y acciones del General Riego. De hecho, Evaristo va a participar en el movimiento de su paisano, al cual dedicará el denominado Himno de Riego, cuya música compuso Salvador Gomís.

Con motivo de la cruzada de Los Cien Mil hijos de San Luis, Evaristo San Miguel participará en ella tomando las armas cayendo de nuevo prisionero en manos de las tropas francesas. Tras recobrar su libertad, y dado que en España reina el absolutismo, se embarca hacia Inglaterra donde desarrolla toda una labor como destacado liberal, editando diversas obras. Regresará en 1834, muerto Fernando VII.

Su vida discurre entre las tres vertientes que van a definir su vida y a la cuales dedicará todas sus energías: la militar en la que llega a alcanzar el grado de Capitán General, la política donde se encargará en varias ocasiones de carteras ministeriales manteniendo siempre su lealtad a las ideas liberales con matices en función de las difíciles situaciones políticas que hubo de atravesar en cada momento, y finalmente la vertiente intelectual en la que destaca como historiador que dará a luz a diversas obras de carácter militar y biográficas: Memoria sobre lo acaecido en la columna móvil al mando de D. Rafael del Riego, o sus trabajos sobre la vida de Felipe II, o la de D. Agustín Argüelles, son algunas de ellas.

En el amplísimo trabajo Diccionario Enciclopédico de la Masonería[12], se le cita como uno de los Grandes Maestres de la Masonería Española. Por otra parte, en el trabajo del profesor Manuel Moreno Alonso, éste recoge notas del viajero Michael J. Quin, que fue uno de los testigos en los últimos meses de 1822 y primeros de 1823 de los sucesos acaecidos en España, en los cuales se comenta que “el nombramiento posteriormente del general Evaristo San Miguel al frente del Gobierno fue obra de la masonería: él era uno de los miembros principales “ of the party of freemasons, to which he owes his elevación - y cita también como masones a Argüelles y a Cangas Argüelles. Comenta a su vez que- poco después de que los masones se hicieran cargo del gobierno con San Miguel, empezaron las diferencias, cada vez mayores con los Comuneros, quienes pensaban en la organización de una “Confederación popular en la Península” [13].

En el Informe Alberto Pike, que Morayta cita como autoridad masónica, se lee que “corren impresos para los masones un Memorandun y unos Apuntes históricos de la Orden de los Caballeros francmasones en la lengua española, en los que habla muy a menudo de Evaristo San Miguel. En la página 20 del informe, se dan estas noticias sobre la masonería en España:
El Supremo Consejo redobló sus precauciones, cubriendo sus trabajos con el más inquebrantable misterio; pero se sabe sin embargo que se reunía en una casa de la calle Mayor de Madrid y trabajaba de acuerdo con el Supremo Consejo (Gran Logia de Inglaterra) Que desde 1836 a 1840 el S:. C:. Estaba compuesto por D. Francisco de Borbón, D. Evaristo y Santos San Miguel, D. Joaquín María López; D. Pedro González de la Serna, D. Salustiano de Olózaga, D. Carlos Magnán y D. Jerónimo Courder[14].

La relación de Evaristo San Miguel, con la masonería también la podemos rastrear en los periódicos La Gaceta Patriótica del Ejército Nacional, medio de comunicación del que eran redactores Alcalá Galiano y el propio Evaristo, este medio escrito sin llegar a ser un periódico adicto a la masonería, se le considera como muy afín, dado el carácter masónico de sus redactores. Evaristo terminará dirigiendo otro periódico en Madrid El Espectador, que según el historiador Gabriel Santullano, era “de inspiración masónica –en el cual San Miguel- firmaba sus colaboraciones con el seudónimo de El Momo, es decir el “dios de la risa”[15].

En memoria de este ilustre liberal, cien años más tarde, en el Gijón de 1923, se levantó un taller masónico de la mano del polifacético industrial Gervasio de la Riera, de simbólico Benot, que en respuesta a los movimientos que encabezaba el Venerable de la logia Jovellanos, el reformista Alberto de Lera, se decide a fundar un triángulo masónico en la parroquia de Jove, (Gijón) tomando como título distintivo el de Respetable Triángulo Evaristo San Miguel.

Esta formación sufrirá a finales de 1924, un fuerte descalabro al ser expulsados de la Orden tanto Gervasio de la Riera, como José Antonio de la Riera, presidente uno y secretario el otro del citado triángulo. El motivo o la causa para tan drástica sanción por parte de las autoridades masónicas viene por la acción de revelar y divulgar actos tratados dentro de las Cámaras Superiores.

Dejando de lado estos personajes que podríamos encuadrar en algo así como un “laico” santoral de la masonería, entre los que podemos citar también situar a José Cangas Argüelles, pertenencia masónica que aún parece más dudosa al menos documentalmente, a pesar de que son varios los historiadores y estudiosos que le citan como francmasón, aunque hay que tener en cuanta lo que nos expone Ferrer Benimeli: “Hay una tendencia a ver masones por todas partes, y por supuesto masones destacados, pues lo único que a uno y otros parece haber interesado ha sido la búsqueda de celebridades a quienes colocarles la etiqueta de masones, con un afán de prestigio o desprestigio de la institución”[16].

Decíamos que al margen de estos controvertidos personajes, la ciudad de Gijón cuenta con varios ciudadanos adscritos a talleres masónicos constituidos como tal, que a su vez conforman el grupo más antiguo de miembros de la Orden en estas tierras, y que a diferencia de los anteriores que pudieran ser producto de la fábula, éstos otros sí que están fielmente documentados.

Por un lado tenemos a los hermanos Joaquín y Pedro Cinfuentes[17]. Ambos van a formar parte, por un tiempo de la logia bonapartista Beneficencia de Josefina, sita en los valles de Madrid que se hallaba bajo los auspicios de la Gran Logia Nacional de España y trabajando bajo el Rito Escocés Antiguo y Aceptado[18], en un local compartido con la logia La Santa Julia, sito en la calle Isabel la Católica nº 4, a cuyo templo parece que acudió en varias ocasiones José Napoleón I.

Beneficencia Josefina es una logia bien documentada, puesto que todos sus libros fueron requisados por el Tribunal de la Inquisición, entre, uno de ellos, figura un libro de actas, que abarca desde el 8 de febrero hasta el 10 de septiembre de 1811, el cual nos ha permitido datar como miembros de la logia a estos dos hermanos de sangre.

Por otra parte tenemos, a falta del correspondiente cuadro lógico, constancia documental a través de los “papeles de Palacio” por medio de dos listados, incompleto uno de ellos, elaborado por la Inquisición y, otro publicado en el periódico de tendencia antimasónica El Sol de Cádiz de 1812, que aporta una lista de 90 miembros.

En esos listados encontramos reflejado a Joaquín Cinfuentes, natural de Gijón, casado, de 47 años de edad, oficial del Ministerio del Interior que había sido iniciado el 17 de mayo de 1810; en ese mismo año ya ejercía como 1º Experto, y en el siguiente curso masónico (1811) ejercía de 2º Vigilante, oficial de la logia que se encarga de la formación de los Aprendices masones.

Pedro Cinfuentes, hermano del anterior como ya quedó apuntado, era Tesorero General. Viudo de 50 años que había sido iniciado el 2 de febrero de 1811, en la misma logia que su hermano, y que ejercía en junio del mismo año masónico de tesorero de la logia.

Hay que tener en cuenta que en esta logia bonapartista, la Beneficencia Josefina, al igual que en muchas otras, predominaban los funcionarios y los militares, dándose la circunstancia de que entre ambos sectores se repartían una presencia de unos treinta puestos por cada sector. Como cuestión singular, y más a la vista profana, podemos señalar que la logia estaba presidida por el que fuera Canónigo de Salamanca: Marcelino Rancel, y más tarde por el Jefe de Sección del Ministerio de Justicia: Antonio Benito.

Por esos mismos años se instalan en Asturias, al mando de sus tropas varios afamados oficiales franceses, los cuales eran reconocidos miembros de la masonería que secundaba a José Napoleón, como el Mariscal Ney miembro del GOdF.

Fuera de logias bonapartistas, pero herederas en buena medida de ellas en cuanto a estructura y composición, nos encontramos con otro gijonés: Manuel Santurio García Sala, de 46 años, natural de Gijón, auditor del Ejército en Galicia, y que ostenta en el taller el grado de Maestro Masón (3º), y a quien encontramos, como dice el profesor Valín:
“Mes y medio después de que el Deseado volviese de nuevo a su reino, y solo una semana más tarde de que dicho rey publicase su primer real decreto del 4 de mayo de 1814, en el que declaraba nula y sin efecto la obra de las Cortes, en La Coruña. Veintinueve masones, reunidos en una de las tenidas, resuelven solicitar al Gran Oriente de Francia las correspondientes constituciones para que su logia sea legalmente “regularizada”. Era el jueves 12 de mayo de 1814, justamente doce días de la publicación de otro real decreto fernandino por el que quedaban prohibidas todo tipo de sociedades secretas”[19].

Este Manuel Santurio como rubrica en el cuadro de la logia, será uno de los miembros que presente las distintas formalidades administrativas ante el taller. No se puede considerar que su logia fuera esencialmente bonapartista, pero el perfil de sus miembros, su origen masónico y la organización administrativa arrojan como resultado ese marchamo bonapartista, aunque no puede calificársela como un apéndice del bonapartismo, ya que los franceses habían sido expulsados de España en 1814.

Este taller en el que se encuentra nuestro biografiado va a recibir del Gran Oriente de Francia (GOdF) el consentimiento para que se proceda al levantamiento de columnas de la logia Constitucional La Reunión Española, que levanta su templo en la ciudad de La Coruña, aunque por muy poco tiempo, puesto que le va suceder otra logia también compuesta mayoritariamente por militares Los Amigos del Orden.

Manuel Santurio participará en la sublevación de Porlier de 1819, por cuyo motivo va a ser encausado tras la represión absolutista que se desata, siendo condenado a la privación de empleo más la pena de cinco años de presidio en Ceuta, de cuya reclusión saldrá tras el triunfo del pronunciamiento de Riego.

Con el fin de contrastar estas informaciones, hemos recurrido a la Gran Enciclopedia Asturiana donde hemos encontrado una a referencia a un tal Manuel R. Santurio, abogado que ejercía en Madrid, aunque podrían existir algunas dudas sobre si nos referimos al mismo personaje, creo que hoy estamos en condiciones de despejar cualquier incertidumbre y afirmar que ambos son la misma persona y que de su pluma salieron diversas obras: Retrato de Alejandro; Inducción con el Dr. Godinez de Paz sobre su proyecto de “Viudedad Universal”; Disertación sobre la tortura 178; y Causa seguida a D. Domingo Rico Villademoros, natural de Madrid, por el delito que se atribuye de afecto y partidario del gobierno francés.

Otro gijonés que va a pagar cara su vinculación a la masonería es Marcos Fernández Castañeda que sobre 1823, le tenemos trabajando bajo los auspicios de Gran Oriente Territorial Español-Americano, en un Capítulo Rosacruz denominado Sabiduría nº 1 ubicado en Regla (Cuba), y dependiente del Soberano Consistorio de La Habana; y cuyo periplo masónico y vital se desarrollará en un futuro trabajo de investigación dedicado a Los Indianos en la Diáspora.

A su vez, en tierras gallegas existen diversos talleres masónicos vinculados con el Gran Oriente de Francia, que van a ver incrementados sus efectivos con la participación de varios militares de procedencia asturiana. Así en la logia Reunión Española participaban entre otros, un nacido en Lastres (Asturias): Carlos Espinosa de los Monteros que tiene todo un historial militar y masónico, mientras en la logia Los Amigos del Orden, estaba un tal Juan Palacios oriundo de Grado.

Por lo que a la documentación de las logias citadas y aquellas que con posterioridad se asentarán por primera vez en Asturias existe un importante vacío documental debido a las condiciones políticas imperantes que no van a dejar mucho margen de maniobra para el perfecto y justo desarrollo de la sociabilidad masónica. En efecto la restauración del absolutismo de Fernando VII, va a continuar en la misma línea de perseguir a las organizaciones que amparasen al liberalismo, como pudiera ser la masonería, para ello promulga el Real Decreto en 1823 en contra de las Sociedades Secretas, que se refuerza con una Real Célula, fechada el 1 de agosto de 1824, por la cual se prohíben las sociedades francmasonas dentro de la península, y en los territorios de ultramar.

La regencia de Mª Cristina bajo la de Espartero y el reinado de Isabel II, tampoco contribuyeron a que la situación mejorase pues la actitud persecutoria contra la masonería prosiguió por cauces muy similares, ya que la Orden va a seguir considerada como una sociedad ilegal. Esta situación va a traer consigo esa difícil reconstrucción histórica, debido a ese vacío documental señalado, que es lo que en parte origina la aparición de esa iconografía a veces rayando en lo fantástico y que parece poblar abundantemente un mundo tan extraño como la masonería, al menos a ojos profanos y de cuyos temas tanto se ha hablado y escrito.

Continuará dentro de unos 14 días

 Víctor Guerra.
 

[1] Rafael del Riego presidió la logia la logia Libertad, que fue fundada el 10 de marzo de 1822, y que trabajaba en el templo de la calle madrileña Ciudad Rodrigo. Según nos indica Nicolás Díaz y Pérez en su obra: La francmasonería española. Madrid 1894.
[2] Archivo Municipal Gijón (AMG). Sección microfilm: Logia Amigos de la Naturaleza y de la Humanidad. Biblioteca Nacional de Francia. (BNF) Mss. FM2 848.
[3] También se denomina a los masones como Hijos de la Luz, que se refiere al conocimiento que los masones pretenden adquirir. Conocer la Luz, es conocer la verdad, adquirir la conciencia de un centro y en consecuencia de una fuerza superadora.
[4] Hidalgo Nieto, Victoria: La Masonería en Asturias en el siglo XIX. Oviedo, 1985.
[5] Manuel de la Pezuela y Buega, ingresó en el Colegio de Artillería el 14 de julio de 1775. siendo promovido a Subteniente en 1778. Asistió en 1782 al sitio de Gibraltar. En 1793 pertenece a los ejércitos de Guipúzcoa donde es ascendido a Teniente Coronel de Infantería.
En 1813 es destinado para mandar el ejército y dominar la insurrección del Perú. Por estos servicios y otros similares es finalmente nombrado en 1816 Virrey del Perú. En 1821 regresa a España siendo nombrado en 1825 Capitán General de Castilla la Nueva. En septiembre de 1830 moría en Madrid. La Fábrica de Armas de Trubia realizó su busto en bronce que está depositado, desde los años 60, en el Cuartel General Regional (Región Militar del Centro) Madrid.
[6] Ibidem, pag. 34.
[7] Martín, Luis P.: La masonería en Castuilla y León. Diputación Provincial de Salamanca.1996.
[8] Levantamiento de columnas: Dicha expresión se refiere a cuando los masones cumpliendo los requisitos de sus Obediencias, y constituyen una logia justa perfecta implantan un taller o templo en los valles donde habitan. Por otro lado las son elementos básicos en los talleres masónicos, y varían según forma y significado según los grados y los Ritos Las dos palabras que definen ambas columnas son Jakin (solidez y estabilidad) y Boaz (fuerza). En el templo estas dos columnas llevan insertas las palabras “J\ y “ B\a cada lado de cada una de ellas, se sientan los Aprendices (1º) y los Compañeros (2º) en función del Rito en que trabajen.
[9] Taller, dentro de la terminología masónica, se entiende como el lugar donde los francmasones realizan sus trabajos, con independencia de que se trate de logias simbólicas o filosóficas. Aunque también se le denomina Templo.
[10] Logia: el origen de la palabra logia se encuentra en el sánscrito loka o loga que significa mundo, en representación del cosmos que deriva a su vez de la raíz lok (ver) que sería la luz a la que se apela en los ritos. Para unos la logia es el templo mismo donde se reúnen los masones, para otros es sólo el grupo de francmasones, y para otros la logia no existe si no cuando los masones están reunidos y se disuelve cuando estos se dispersan. Simbólicamente la logia se extiende a los largo desde Oriente a Occidente, en anchura desde el Septentrión al Mediodía y su profundidad es la superficie hasta el centro de la tierra, siendo su altura hasta las estrellas.. La logia es por tanto y según este repertorio simbólico la recreación del Universo.
[11] El término de Hijos de la Viuda es una expresión bíblica por la que los masones se designan a sí mismos, y que está tomada de “Los Reyes 17;1-24”. Cuando Elías resucita el hijo de la viuda Serepta. Hiran también es hijo de una viuda de la tribu de Neftalí. La viudez significa en la tradición hebrea “ser despojado” también está relacionado con el mutismo, incapacidad para articular palabras; así es como el término “Hijos de la Viuda” cobra el significado: “Los masones son aquellos que, mudos y despojados en este mundo de exilio, esperan ser rescatados por el maestro”.
[12] En el Diccionario Enciclopédico de la Masonería de Frau y Arús. Se recoge la cronología de los Grandes Maestres, en la cual, encontramos a Rafael del Riego como Gran Maestre en el año1821. Manuel Moreno de la Universidad de Sevilla en su trabajo La masonería Española ante Blanco White, da como reconocidos masones a Canga Argüelles, Flórez Estrada, Argüelles y Evaristo San Miguel y Agustín Argüelles, trabajo publicado en los anales del III Symposiun de Metodología Aplicada a la Historia de la Masonería Española, “Masonería Política y Sociedad”. Córdoba. 1987.
[13] Moreno Alonso, Manuel: La masonería Española ante Blanco White. En Masonería Política y Sociedad. III Symposiun de Metodología Aplicada a la Historia de la Masonería Española. Córdoba. 1987.
[14] La iglesia y la masonería. Querella del Grande Oriente Español contra la Revista Católica La Verdad. Valencia. 1890.
[15] Santullano, Gabriel: Del hierro y del fuego. La reacción absolutista del 1823 en Asturias. (Nómina de represaliados). Colección Fortuna Balnearia. Ateneo Obrero de Gijón. 2001.
[16] Ferrer Benimeli, José Antonio. Masonería española contemporánea. Vol 1; 1800-1868. Editorial Istmo. Madrid 1980.pág 10.
[17] Datos aportados por el profesor, J. Antonio, Ferrer Benimeli en su trabajo: Los Masones asturianos en la Cuba y Puerto Rico del siglo XIX. Revta Astura. 4. Oviedo.
[18] La historiografía de esta logia se puede ver en la obra ya citada de Ferrer Benimeli, Masonería española... pág. 90-100.
[19] Valín Fernández, J.V. Alberto: Primeros vestigios de la masonería especulativa en el viejo reino de Galicia. Ponencia publicada en el libro La Masonería en la Historia de España. Coordinado por J. A. Ferrer Benimeli. Zaragoza. 1989.

12 enero 2012

Trabajos para la biblioteca del Blog


Como en años anteriores, los artículos que se han ido publicando en base a distintas entregas, ahora pasan a formar parte del la Biblioteca del Blog,  y pasan a formato PDF , y con un formato unificado, lo cual quiere decir que un trabajo que se publicando  en 4 ó 5 entregas ahora conformará un solo  archivo de 27 o 30 hojas en PDF.

Espero les resulte útil, este es el sumario de las entregas de este año 2011

Biblioteca Masónica Asturiana
  • La GLSE en Asturias T Augusto Barcia.pdf
  • La Saga de LERA.pdf
  • Los papeles masónico astures en Salamanca.pdf
  • Plancha Masónica José Maldonado.pdf
  • Una historia Logia Rosario de Acuña.pdf
  • Alejandro Nuñez Alonso, escrito masón astur.pdf
  • APROXIMACION A LA AMSONERIA GIJONESA SIGLO XIX y XX.pdf
  • Carta de3 un Frere Isolee.pdf
  • El Derecho y la Masonería Asturias.pdf
  • Entrevista VG en LNE.pdf
  • José Loredo Aparicio y otros masones marxistas.pdf
  • José Maldonado Exposición en Oviedo.pdf
  • José Maldonado . Una exposición.pdf
  • José Maldonado como francmasón.pdf
  • José Maldonado y José Artime dos modelos masónicos.pdf
  • José Loredo Aparicio Mason y marxista.pdf
La dinámica para poder hacerse con el material e forma gratuita es ir a la imagen de la biblioteca. margen superior izquierdo, y pinchar el enlace que nos llevará directamente al contendor donde se encuentran todos los archivos que he ido publicando a lo largo de todo este tiempo.

Víctor Guerra.

06 enero 2012

31 diciembre 2011

ESTADISTICAS DEL BLOG MASONERIA EN ASTURIAS



Masonería en Asturias
.

Blog modesto y silencioso, con unos contenidos que cada 14 días se van renovando en este año del 2011 se han publicado unos 33 artículos


En general trabajos bastante largos, libros enteros entregados en formatos más cortos y  en ellos se resume la historia masónica de mi tierra(Asturias) pues no en vano han sido 210 artículos escritos y publicados desde que empecé con la edición de este blog, 
Su contenido, en su mayor parte, es fruto de mi labor como historiador o masonólogo  y enfocado sobre manera  al quehacer masónico asturiano. Lo cual no está nada mal.


INDICE DE LECTORES ANO 2011:  12.333        TOTAL PAGINAS VISTAS. 61.666

Año2007: 6.111 Lectores
Año 2009:  11.214 Lectores
Año 2009: 13.716 Lectores
Año 2010:  13.919 Lectores


Víctor Guerra

27 diciembre 2011

FELICES FIESTAS Y FELIZ AÑO 2012



             Rito Francés       En Oro y Azur       La Masonería del Oriente de Asturias015/(PAPEL) El Rito Francés o Moderno     El Toque y la Palabra  Ritual del Rito Francés (Primer Grado)  Trabajos de Banquete 007/(PAPEL) Ritual del Rito Francés (Primer Grado)
Revista CULTURA MASONICA  Nº 2/Enero 2010   Revista CULTURA MASONICA  Nº 5/Octubre 2010 Revista CULTURA MASONICA  Nº 1/Noviembre 2009 Revista CULTURA MASONICA  Nº 4/Julio 2010
A TODOS   FELICIDADES y buen año 2012, pues sin vosotros este esfuerzo no  habría  podido llevarlo a cabo

Víctor Guerra MM.:.

12 diciembre 2011

Los Jovellanistas ¿Una sociedad secreta..?

En la prestigiosa revista masónica Latomia, que dirigía el luanquin González Blanco, un buen escrito y buen masón que puso en su momento a este  boletín que era el órgano de expresión de la logia Unión de Madrid, se publicaba este artículo en 1932, como un auténtico referente critico de la masonería.

En 1835, dice,  el Sr. Pizala [Historia de la Guerra Civil t. IV,pag. 664] principiaron a organizarse de nuevos los masones escoceses- en realidad nuca estuvieron del todo desorganizados, pese a la afirmación del historiador citado-; en el mismo año y en el siguiente los “Jovellanistas”.

Esta sociedad, también secreta, representaba el partido moderado, y aquélla el que luego se denominó progresista.

Considerábanse como jovellanistas los generales Rendón, Ceballos Escalera, conde de Mirasol y algunos otros. La Masonería escocesa recelaba de ellos y quería suplantarlos por coroneles de su confianza. ¿Pero, en realidad, existieron los jovellanistas? ¿Fue simplemente esta Sociedad Secreta un ente de razón inventado por los progresistas para acusar a los moderados de tener también una Sociedad Secreta? Todo parece confirmar esta aserción, más lo cierto es que el propio Espartero, si no cabeza, brazo del partido progresista, lo creyó así.

Lo cierto es que de las maquinaciones de los progresistas surgieron los llamados jovellanistas, dando aires de secta a lo que nunca pasó de cábala e intriga política.

La representación de Espartero, documento histórico de suma importancia, dice en uno de sus párrafos: “ No podrá menos de deducirse la existencia de un proyecto para fomentar la revolución, el desorden, o por lo menos una alarma, que bajo la sombra de la noche introdujese la confusión y diese ostensible pretexto al General Narváez de acometer con sus fuerzas, para que saliendo, como cierto alboroto, como oportuna la previsión y como necesaria la medida de investir con la dictadura a la persona determinada por las inteligencias- a los moderados se les llamaba sarcásticamente Los de la suprema inteligencia; más tarde llamarían en México a los porfiristas científicos- quienes sabrían robustecerla, dando al suceso el color que convinieses a la extensión de sus miras. Fácil es calcular hasta dónde hubiesen llegado las pretensiones, y hasta dónde los efectos del vasto plan que hace mucho tiempo se fraguan, según la voz publica en la tenebrosa Sociedad, que la misma señala con el nombre de Jovellanos.

Y sin embargo, aunque se llegó a publicitar el reglamento de ella, la tenebrosa Sociedad no existió nunca. Rossel en sus adicciones a la Historia de España, del padre Mariana. Escribía en 1842: “la famosa Sociedad Secreta de Jovellanos, que pensamos no se conoció sino en el nombre, o como un informe embrión abortado para espanto de los crédulos..”

Flórez – Historia de la vida de Espartero- dice , sin mayores probanzas, y en forma un tanto dubitativa, dice que los enemigos de la libertad “estaban en realidad secretamente asociados, con la denominación de jovellanistas o alguna otra adoptada últimamente, puesto que esto de los nombre es accidental…

Añadiendo en otro lugar que entre los que figuraban en las listas de Jovellanistas que circulaban por Madrid estaba González Bravo.

Pizala publicó en su Historia de la Guerra Civil en el tomo III, pág. 424- El reglamento de los Jovellanistas, trasunto fiel de otras sociedades análogas, con un preámbulo perfectamente vacuo e hijo de una pluma adocenada. Cabalmente entre los moderados abundaban los buenos literatos.

Se dice que en el sello de la fantástica Sociedad había una leyenda en latín de esta guisa: “acheronte movedo”. En todo caso diría Acheronta movebo, Lo moderados eran buenos latinistas; pero sobre todo moderados, y no parece lógico que tomaran en nombre del orden la divisa: Flectere si nequeam superos, Acheronta movebo; esto es: Si no logro atraer en mi favor a los dioses del Empireo, recurriré a los poderes infernales”.

De nuevo en 1839 volvemos a encontrar en un importante documento una alusión a los Jovellanistas. Se trata del programa del club disidente del progresismo, que temeroso de la prepotencia militar de Espartero, trataba de sustituir el ministerio Pita-Arrazola con los progresistas HH.:. Calatrava, Olózaga, Zumalacárregui y González. En tal documento se considera a la reina “sojuzgada por las pandillas de jovellanistas y ayacuchos”.

Mi aviso es que no existió tal Sociedad Secreta, y no como fantasma que los progresistas, en un momento dado, necesitaron sacar plaza para mejor servicio de sus planes políticos.

H.:.Progreso  de  la Respetable Logia La Unión de Madrid.

Los jovellanistas

Un importante grupo de intelectuales opuestos a Napoleón recibieron el nombre de jovellanistas porque siguieron las doctrinas de Jovellanos, el gran pensador de la Ilustración, muerto en plena guerra de la Independencia.

Aunque este grupo no aceptó las renuncias de Bayona, coincidía con los afrancesados en proclamar necesidad de reformas. Los jovellanistas consi­deraban que una nación es una formación histórica, en la cual cada generación debe tener en cuenta la labor de la anterior y que el país contaba con una constitución, formada por las leyes tradicionales de los reinos hispánicos, que habían permanecido ahogadas por el absolutismo durante tres siglos. Como modelo de sistema político, tomaban el de Gran Bretaña ­y consideraban la necesidad de independencia poder judicial, así como la intervención de las Cortes (constituidas por los tres estamentos tradicio­nales),en el gobierno y en la labor legislativa.

Son antiguos reformistas y piensan que hay una necesidad de reformas, pero respetando elementos del Antiguo Régimen (son un freno revolucionario) •Intelectuales opuestos a Napoleón recibieron el nombre de jovellanistas porque siguieron las doctrinas de Jovellanos, muerto en plena guerra . •Coincidían con los afrancesados en proclamar necesidad de reformas sin revolución, pero no aceptaban las renuncias de Bayona y por tanto no admitían a Napoleón y a José I. •

Pensaban que una nación es una formación histórica, en la cual cada generación debe tener en cuenta la labor de la anterior y que el país contaba con una constitución, formada por las leyes tradicionales. •Como modelo de sistema político, tomaban el de Gran Bretaña y consideraban la necesidad de independencia poder judicial, así como la intervención de las Cortes (constituidas por los tres estamentos tradicionales),en el gobierno y en la labor legislativa.

Fuente: Cortes De Cádiz   Y Constitución 1812.

Víctor Guerra. Miembro del Centro de Estudios Históricos de la Masonería Española (CEHME)

28 noviembre 2011

JOVELLANOS COMO IDEAL MASÓNICO

 

Escribía acertadamente Orlando Moratinos, un artículo sobre la “Masonería en Jovellanos” en el cual decía “que durante el siglo XVIII y XIX, los términos masón y liberal , se confunden y se entremezclan, dándose las situaciones de tal calibre como que se confundan las Sociedades Patrióticas con las logias masónicas”.

Eso es evidente que ha sido así, aunque recientes investigaciones sobre dichos siglos también están aportando nuevas dataciones como las posibles membresías masónicas  sobre Porlier o Carlos Espinosa de los Monteros u otros ilustres asturianos, que no es el caso de Jovellanos, más jansenista que masón.

Aunque en todo caso el perfil de muchos de los estudiosos tampoco va  dejar mucho margen para que se pueda contemplar dicha membresía  ni como hipótesis.

Aunque  no por ello se puede negar  que ha habido una fuerte atracción por parte de los masones  hacia la figura de Jovino,  (D. Melchor Gaspar de Jovellanos,). Tal vez esa atracción provenga del su perfil de ilustrado, y de  hombre preocupado por la realidad circundante, que conllevó por ejemplo a que una logia de Luarca ,del siglo XIX, escogiera como título distintivo del taller,  el nombre de Jovellanos.

Fue este taller fundado allá sobre 1891  en Luarca y enel  cual trabajó masónicamente César Álvarez Cascos, pariente de nuestro Presidente Regional Sr. Francisco Álvarez Cascos y también. pariente de otro ex- Alcalde luarqués el   Sr.  Landeira.

Pero la adopción del mito y de la figura como trascendencia, podemos decir  va a ser adoptada por diversos masones asturianos que trabajaran en los talleres asturianos de dicho siglo, los cuales adoptan como nombre simbólico el patronímico del  gran patricio gijonés “Jovellanos”.

Es una costumbre en todo iniciado como masón al menos en la cultura masónica española tomar un nombre nuevo de acuerdo con su nueva condición, un “alias”  que suele en la mayoría de los casos tener esa resonancia  a veces muy de acorde a la dimensión humana,  o a los ideales que se tienen por elevados.

Así tenemos registrados en la masonería asturiana del siglo XIX distintos miembros de la masonería que adoptan tal simbólico de Jovellanos como  Froilán Arias Carvajal, propietario y Venerable de la logia La Justicia de Avilés; Daniel Cerra de Amigos de la Humanidad de Gijón; Celestino Fernández de la logia  Concordia; el relojero José González Menéndez de Luz de Luarca ; el militar José Miranda de la Respetable Logia Juan González Río de Oviedo,  o el tornero Ramón Vázquez de la logia de Trubia : El Trabajo.

Realmente no son muchas las adopciones si tenemos en cuenta el número total de miembros de dicho siglo, pero hay que añadir que la adopción del nombre de Jovellanos como  !nombre simbólico masónico! no se queda solo en Asturias sino que se recoge por toda la hagiografía  de las logias masónicas que incluyen además el area  latinoamericana.
En el siglo XX , tas el naufragio masónico del 98,  los masones asturianos renacidos como el ave fénix,  vuelven a levantar columnas y su primer taller asentado en el Oriente de Gijón en 1912 , es curioso pero también va a  el nombre del ilustrado pasando  de AMESE como triángulo a ser la logia Jovellanos n° 337 del Gran Oriente Español, y más tarde, con la reorgaización en logias regionales y la creación de las Grandes Logias Regionales,  pasará a constituirse en la logia  n°1 , sin perder su título distintivo de Jovellanos perteneciente a  la Gran Logia Regional del Noroeste- Gran Oriente Español.

Este taller será posiblemente el de más peso específico tanto en cantidad como en calidad del siglo XX, y en el cual trabajaron hombres como el gran tribuno y reformista Melquíades Álvarez, el socialista y diputado Teodomiro Menéndez o el ácrata y maestro Eleuterio Quintanilla, pasando por el abogado comunista José Loredo, o el republicano y concejal del Ayto. de Gijón José María Fombona, por citar hombres de las diversas tendencias ideológicas.

La adopción del simbólico Jovellanos por parte de los masones asturianos va ser en esta primera mitad del siglo XX, muy escasa, pues hasta la fecha solo tenemos recogidos con tal alias simbólico a dos hombres: al contable Celestino González  Labayen que trabajaba en la logia López del Villar n° 14 y al comerciante José Rodríguez García de la logia Jovellanos n°1 . Está claro que hay un cambio de perspectivas y en el horizonte aparecían otros referentes.

Valgan pues estos datos como aportación para ir completando esos acercamientos de diversos estudiosos a la figura de Jovellanos y su adopción por la masonería.

Víctor Guerra. Miembro del Centro de Estudios Históricos de la Masonería Española (CEHME) y Director de la Academia Internacional Vº Orden del Rito Moderno (UMURM)

13 noviembre 2011

MASONERIA EN GIJON SIGLO XX (ultima Entrega)


 
5. 7 El Respetable Triángulo Astúrica
En el mes de marzo de 1925 se recoge la noticia procedente del Boletín de la Gran Logia Española, que en los valles de Gijón se ha constituido un nuevo taller denominado triángulo Astúrica  supeditado o bajo los auspicios de  la Gran Logia Regional Catalana-Balear. De este taller se ignoran casi todos los datos de origen, cuadros lógicos, fechas de constitución... etc. Parece que viene de la mano de uno de los miembros de la Jovellanos que no quedaron muy complacidos con el omnipresente poder del Gran Maestre Alberto de Lera y por supuesto de la reorganización que se estaba dando en el seno de la orden en Asturias, además del matizado carácter republicano de su fundador.

Tampoco debía encontrarse muy a su gusto en un taller tan heterogéneo como el jovellanista, con lo cual emprende una medio aventura con un tal Federico Fernández, “teniendo su centro de propaganda en las sociedades republicanas, Ateneo Obrero, Asociación Náutica, Sociedad Espiritista y Sociedades Obreras”, según comenta en su acta de retractación Gervasio de la Riera.[1]

Quien pone en marcha tal proyecto es José María López Fombona. Este fue un Procurador y Secretario Judicial que nació en Gijón en 1882. De formación autodidacta y muy implicado ya desde muy joven con el Partido Republicano Federal, por cuya representación se sienta en el consistorio gijonés en 1916 como Concejal y ejerciendo como tal hasta 1920. En 1922 vuelve a ser elegido y renuncia a su cargo con la entrada de la Dictadura de Primo Rivera.

Por sus supuestas colaboraciones en las huelgas del 17, sufrió prisión en el cárcel del Coto, la cual visitaría en más de una ocasión debido a sus constantes y airadas protestas por la actuación represora de las fuerzas del orden en los conflictos obreros gijoneses.

En 1931 contribuyó a la proclamación de la República como representante de Acción Republicana de Gijón de la que fue uno de sus fundadores presidiendo además el primer Congreso Nacional, por representación de tal partido sale concejal  haciéndose cargo de la alcaldía de Gijón provisonalmente, pasando a u cargo habitual como Teniente Alcalde, (en su haber tiene el  haber organizado el Congreso Municipalista),   del cargo consistorial   es destituido en 1934 por orden del Gobernador General de Asturias. Durante la Guerra Civil organizó como funcionario de la Consejería de Sanidad la primera asistencia sanitaria y se encargó a su vez como abogado que era de la recuperación de los archivos parroquiales por parte del Gobierno del Frente Popular de Asturias. [2]

La región va cayendo en manos fascistas y Fombona huye con el resto de los masones y frentepopulistas a Francia, y realiza el clásico periplo de volver a entrar a la España republicana, para  ponerse al servicio de la República, que de nuevo  le envía como secretario de juzgado a Valdepeñas, y de ahí a la Audiencia de Albacete.

Perdida la Guerra Civil, se exilia a Méjico de donde vuelve en 1956, aún en plena vigencia del Decreto de Represión de la Masonería que sería derogado en 1964. Dos años más tarde (1966) deja éste mundo para ir a la  Gran Logia del Oriente Eterno.

Su historial masónico comienza cuando “ve la luz” en la masonería, casi acabada ésta de asentarse en Gijón, y en el único taller existente en aquellos momentos  Jovellanos 337. Es aceptado al regazo de los secretos hiramistas como Aprendiz Masón (1º),[i]con el simbólico de “Tholomeo”, el 3 de Enero de 1913. En septiembre del mismo año es exaltado al grado de Compañero (2º), dos años más tarde se le da de baja por falta de asistencia a las tenidas y pago de las correspondientes capitaciones o cuotas. La siguiente noticia  masónica que tenemos sobre él es su simpatía por los movimientos que se lideran que se lideran desde la Regional Catalano-Balear y la puesta en pie del triángulo que se acaba de reseñar.


5.8 Respetable Logia López del Villar
Unos años más tarde, en el mes de marzo de 1933 se “instala “ un nuevo taller al “Oriente de Gijón en el lugar solo conocido por los Hijos de la viuda”. La Respetable Logia López del Villar, que se conforma con miembros provenientes de las logias Jovellanos y Riego. Su cuadro lógico lo van a constituir José Antonio Vigil como Venerable Maestro; Manuel Tejedor (Comisionista) afiliado a la masonería desde 1924 cuyo simbólico es el de “Jaurés” y con el grado 13º, que ejerce  como 1º Vigilante; Ramiro del Olmo (viajante) de simbólico “Felix” y grado 4º, será el 2º Vigilante.

La comisión instaladora proveniente de la GLRN,  y estará compuesta por Rogelio García como Gran Maestre, y Antonio López del Villar como Gran Secretario y en cuyo honor se ha constituido tal logia..

¿Quién es ese personaje López del Villar, para que se erija un taller en su memoria, aun cuando no se había muerto? “El Ilustre y Poderoso hermano Antonio López del Villar grado 33º pasó al Oriente Eterno el 5 de Marzo de 1934 en cuya memoria se celebrará una Tenida Fúnebre en la desde del taller. Así despedían  los francmasones asturianos a su hermano: Antonio López del Villar Mejido, un madrileño que había venido al mundo en 1864 y cuya residencia habitual fue durante algunos años Tánger, de hecho el se inicia en la logia Saeïda nº 220 que trabajaba bajo los auspicios  el Gran Oriente de España, (GOE) y en la cual adopta el simbólico de “Riego”.
Dicho taller abate columnas al extinguirse el Oriente, aunque antes recibirá los grados de Compañero (2º) y de Maestro Masón (3º). En 1895 se afilia a la logia Abd- el Aziz nº 326, y es elegido 1º Vigilante. En 1900 ya tenía en su poder el grado 9º de la masonería y por esas fechas traslada su domicilio a Madrid, afiliándose a la logia Esperanza nº 8, con el grado 18º, siendo elegido Gran Consejero de la Orden un año más tarde al recibir el grado 30º.

 En la capital de España mantiene una doble pertenencia puesto que también está en la logia Ibérica nº 7 donde desarrolla el cargo de Experto, igualmente está trabajando en Cámara de Caballeros Kadosch Igualdad n º 1.

No será hasta Diciembre de 1920, cuando traslada su domicilio a dicha villa de Gijón y  cuando se afilie a la logia Jovellanos nº 337. Aquí de nuevo empezará una imparable actividad masónica ocupando cargos como secretario primero del taller antes mencionado y luego como tal en la Gran Logia Regional del Noroeste, (que se constituye en Octubre de 1923), y cuyo secretariado no dejará ya hasta su pase al Oriente Eterno, y que conjugará de modo indiscutible con su amigo y hermano y protector el Venerable Alberto de Lera.
Durante todo ese tiempo mantuvo todo tipo de cargos honoríficos y de representaciones de otras logias extrajeras en los distintos eventos masónicos que hubo en España.

La logia López del Villar, apenas si ha legado documentación alguna, a excepción de algún documento como la presentación de una terna de “Garantes de Amistad”, hay poca documentación más, tal vez el documento más curioso de este taller es el recibo nº 88 de un hermano que paga su “capitación “ correspondiente a los meses de Noviembre y Diciembre de 1936, un total de 10 pesetas. Este hermano que aún tiene la baveta levantada, en señal de su grado de Aprendiz Masón no es otro que José Maldonado. Un tinetense que allá por 1931 se vio enfrascado en las labores consistoriales como representante republicano, para pasar más tarde a la política regional como Diputado y finalmente ya en el exilio como el último Presidente de la  II República Española.


5. 9 La Logia Jovellanos nº 1
Tras la reunificación administrativa de efectivos bajo la supervisión de la GLRN, trajo consigo a finales de 1923 que la Jovellanos 337, pasase a ser renumerada como la logia Jovellanos nº 1. de la Gran Logia Regional del Noroeste.

Si en un principio por ser el primer y único taller masónico aglutinante de todos los efectivos , ya tenía un prestigio importante, y más dada la cantidad y cualidad de sus miembros,  aún lo va a ser más a partir de 1923, donde arranca toda una labor que llega a situar al taller en el año 1932 en todo un récord con unos 125 miembros, aunque la masonería ya había gustado de mejores tiempos y mieles.

¿Quién había estado, estaba   dentro del taller gijonés? A pesar de las especulaciones que se han hecho sobre sí determinados francmasones solo habían estado  unos pocos días dentro de la masonería, hoy la existencia  de nuevas notas que se añaden a los cuadros lógicos ya existentes y nuevas referencias, nos dicen que Melquíades Álvarez, simbólico “Triboniano”, (el gran tribuno y jefe del Partido Reformista) aún estaba en esa época , al menos así aparece en el listado de miembros de la logia, aunque eso sí con escasísima actividad (si es que alguna vez tuvo alguna) pues su última exaltación data de 1917 al grado de Maestro Masón (3º), por lo que se ve la intensidad de los trabajos o la asistencia de Melquíades era más bien baja, aunque no pidió al menos hasta ese momento su plancha de quite,[ii] lo mismo pasará con algunos otros como Eleuterio Quintanilla simbólico “Floreal”, que no pasará del grado de Aprendiz Masón o del abogado Luis Cinfuentes González, simbólico “Fiore”.

Frente a ellos, en la logia gijonesa persisten los ovetenses Fernando García Vela, “Platón” escritor y mano derecha de Ortega y Gasset y sostenedor de la Revista de Occidente, que llega al grado de Maestro Masón (3º); José María Suárez de simbólico “Begón”, tipógrafo, escritor y orador que fundó con Teodomiro Menéndez y Aurelio Cuartas las Juventudes Socialistas de Oviedo, fue director de “La Aurora Social”  llegando también al banco consistorial de la ciudad de Oviedo; otro de los último masones fue Rogelio García Fernández, “Washington”, ultimo Gran Maestre de la GLRN que fue el encargado de llevar hasta el exilio francés el pequeño aparato administrativo que aún se sostenía en pie y que colaboraría en suelo catalán y luego en Francia a las operaciones de la AMI (Asociación Masónica Internacional) para el acogimiento de hermanos masones en el duro exilio.

Pero si hay un acto en el cual los masones de las logias gijonesas van a dejar una vez más patente su fidelidad al orden constitucional, será con la llegada de la II República, cuando de nuevo se vuelve casi a repetir casi miméticamente lo sucedido en 1873.

“ El 14 Abril de 1931 en la villa de Gijón ... EL Alcalde hasta la fecha D. Claudio Vereterra y Polo teniendo en su presencia a D. Carlos Martínez.... declara que ha recibido un telegrama de fecha de hoy de Oviedo a las 21 h. que dice: Gobernador Civil al Alcalde. Por acuerdo de la Junta Autoridades he cesado en el desempeño Gobierno Civil, encargándose D. Teodomiro Menéndez. Salúdole y expresóle profunda gratitud por su cooperación y habiendo recibido por conferencia verbal telefónica orden del nuevo Gobernador de entregar el mando civil de la localidad al dicho Carlos Martínez, en este momento hace entrega de dicho mando con todas sus consecuencias”[3]

El nuevo gobernador era Teodomiro Menéndez , miembro de la logia Jovellanos, y como testigos de la transmisión firmaban como no, dos destacados francmasones viejos residentes de Gijòn como eran: Antonio López del Villar y Alberto de Lera .

Aún habrá una tercera vez, en la cual serán los masones quienes de nuevo  estén presentes en la comunicación y cambio de poderes: el 22 de febrero de 1936 se presentan en las consistoriales de la Villa de Gijón, cuatro señores que vienen a dar posesión a la Comisión del Frente Popular que ha de formar la Comisión Gestora del Ayuntamiento de forma  interina, haciéndose cargo de la alcaldía uno de los presentes. Estos cuatro señores eran los Diputados a Cortes: Luis Laredo Vega, Inocencio Burgos Riestra, Angel Menéndez Súarez, Mariano Moreno Mate , salvo Inocencio Burgos, el resto son  miembros activos de la masonería pertenecientes a los talleres bajo la Gran Logia Regional del Noroeste. No podemos adscribirlos a los talleres exactos, por falta de documentación específica, aunque documentalmente está probada su adscripción a la masonería, junto con otro diputado José Díaz Fernández escritor de la novela  “El Blocao” e hijo adoptivo de Castropol, y que perteneció a la logia Jovellanos con el simbólico de “Wagner”.

Otros destacados miembros de la logia Jovellanos 1, han sido ya tratados,  y otros pertenecen más al ámbito ovetense, puesto que toda su actividad, a excepción de la masónica, se desenvuelve en esa ciudad y no tendría mucho sentido dado el corto espacio del que se dispone tratarlos aquí.

Tal vez reseñar por último, aunque ya de pasada, uno de los capítulos más negros y silenciado de la historia como fue la Represión de la Masonería tras el final de la Guerra por un régimen paranoico con relación a dichos tema. Según iban cayendo los frentes las checas falangistas y los instrumentos que Franco iba creando para su represión iban incautándose de toda la documentación masónica de las logias ubicadas en las distintas ciudades y villas y deteniendo aquellos que los listados o las acusaciones de particulares les indicaban, los procesos, en algunos caos ni los hubo fueron largos y variados. He aquí un ejemplo de ello, el caso del médico Honesto Súarez Alvarez de simbólico “Cajal “que se inicia en la masonería en la logia Jovellanos nº1 en 1924 y concluye dicha estancia en 1936, su periplo nos lo cuenta Marcelino Laruelo Roa en su libro La libertad es un bien muy preciadoGijón 1.999, del que tomamos ésta larga cita.


Orden de proceder contra el médico Honesto Suárez:
En Gijón, a los cuatro días del mes de Febrero de 1938, II Año Triunfal, ante mí, don Emilio Muinelo Quesada, capitán jefe del cuerpo de Seguridad de esta plantilla de Gijón, y auxiliado por el cabo don Bonifacio López Uriarte, cabo del 37 compañía de Asalto de esta plantilla, por el presente atestado hago constar:

COMPARECENCIA: En la fecha arriba indicada comparece el alférez de la 42 compañía de Asalto don Fernando Rubio de la Riva, destacado en esta plaza, el cual manifiesta: Que suponiendo por confidencias obtenidas que don Honesto Suárez, que durante el movimiento rojo había ocupado el cargo de presidente del Tribunal Médico, se encontraba escondido en un caserío del pueblo de Rioseco de Caldones habitado por una tal Josefa, que durante varios años había estado al servicio de don Honesto, el declarante, junto con don José Mª Basterrechea Azcue y don Pedro Ibarra Iriarte, de Investigación de Falange, y varios números de Falange de Segunda Línea, se trasladó a dicho pueblo de Rioseco, sorprendiendo en el caserío antes citado a don Honesto Suárez, (...), por lo que, convenientemente custodiado, se trasladó al cuartel de Asalto de esta plaza. Que no tiene más que decir, que lo dicho es la verdad y que se ratifica, una vez leída por sí mismo la presente declaración, firmándola conjuntamente."
Declaración de Honesto Suárez Alvarez.
Dice que el día anterior a la entrada de las fuerzas nacionales fue trasladado de la cárcel del Coto a la de la Residencia, siendo puesto en libertad en el momento de la liberación de esta plaza, trasladándose de esta prisión a Rioseco de Caldones, donde permaneció escondido en la casa de la madre de Josefa García Meana, que era sirvienta suya desde 1930. Había entrado en la logia "Jovellanos" en 1928; pertenecía al capítulo de Caballeros de Rosacruz, Alberto de Lera nº 78; fue Venerable Maestro de la logia "Jovellanos" en 1931 y 1932, Guarda-Templo y Vigilante en algunas ocasiones; la última reunión masónica se celebró en Enero del 37. Era presidente del Colegio de Médicos de Gijón y por decisión de la mayoría de los colegiados se afiliaron a la CNT una vez iniciada la guerra.

La pena de muerte impuesta por el Tribunal Popular republicano de Gijón a Honesto Suárez le fue conmutada gracias a los trabajos de otro ilustre hermano masón Martínez Barrio. Al derrumbarse la resistencia en Asturias, Honesto  estuvo escondido, siendo detenido por las tropas franquistas, y fue nuevamente juzgado y sentenciado, he aquí el resultado:
 Sentencia:

RESULTANDO: Que el procesado en esta causa era con anterioridad al GMN un de los dirigentes más destacados de la política izquierdista en Asturias, figurando como directivo (vicepresidente en Gijón) del Partido Radical Socialista desde su fundación y, al disolverse éste, como miembro relevante de Izquierda Republicana, habiendo desplegado en todo momento, y muy particularmente en el último período electoral, una gran actividad en favor del llamado Frente Popular, (...). Fue nombrado después jefe de los servicios médicos locales, ya con la categoría de capitán-jefe del personal de Sanidad Militar, desde cuyo puesto nombró todos los sanitarios militares de Asturias. Desempeñó igualmente los cargos de director general de hospitales militares y presidente del Tribunal Médico Militar.(...). Fue nombrado también presidente del Tribunal Médico del Ejército del Norte, de cuyo cargo no llegó a tomar posesión por haber intentado huir a Francia en el mes de Julio de 1937, siendo detenido por las sedicentes autoridades rojas, que le juzgaron y condenaron a la última pena, no llegando a ejecutarse ésta por orden directa del gobierno de Valencia, permaneciendo en prisión hasta que fue libertado por el entonces coronel Franco Mussió un día antes de la entrada de las fuerzas nacionales en la plaza de Gijón. Este procesado era elemento activo de la secta masónica, en la que había ingresado en el año 1928, siendo iniciado en la logia "Jovellanos" (...) alcanza hasta el año treinta y siete, durante el que se tiene conocimiento asistió a una tenida celebrada en la citada logia "Jovellanos". Al ser detenido trató de negar su personalidad, presentándose con nombre supuesto y documentación falsa de súbdito cubano.
HECHOS PROBADOS.

FALLAMOS: Que debemos de condenar y condenamos al procesado Honesto Suárez Alvarez a la pena de muerte como responsable, en concepto de autor, de un delito de rebelión militar con las circunstancias agravantes antes dichas.

Finalmente su suegro  un hombre de derechas que había perdido dos hijos, uno militar y otro  que había sido “paseado” estando preso en “La Iglesiona de Gijón” intercedió ante  el propio Franco, que paradójicamente le perdonó la vida a Honesto Suárez.

Este era el periplo de muchos masones. Recordar tan sólo que en el Archivo de Salamanca existen expedientes que se abrieron contra sesenta mil personas acusadas de masonería , cuando en realidad no llegaban a 6.000 miembros.

Víctor Guerra. Miembro del Centro de Estudios Históricos de la Masonería Española (CEHME)
NOTA: Este trabajo es propiedad del autor, y por tanto su uso, reproducción, y explotación debe contar con el permiso del autor.

[1] Expediente personal .AHN A-166/2
[2] Notas mecanografiadas del archivo de Luciano Castañón, facilitadas por su hijo Chema Castañon.
[3] AMG. Actas de la Corporación de 1931


[i] Aprendiz. Grado primero de la masonería admitidos además en todos los Ritos y Sistemas, este grado se adquiere mediante la ceremonia de la Iniciación,; su mandil es blanco y con la baveta levantada siendo sus medidas las correspondientes al número dorado (350x210 x105) la altura de la baveta. Sus herramientas son el mazo, cincel y regla de 24 divisiones.

[ii] Plancha de Quite. Es el documento que extiende la logia a un masón que quiere afiliarse a otra logia o pasar a la condición de “Durmiente”.
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